martes, mayo 02, 2006

El paraco Uribe



Esta columna es de una señora que no conozco, por ignorancia no se, pero pues está interesante y pues no es a favor de un candidato directamente.

Solamente toca un punto crítico que los Furbisitas no tocan, es que Uribe es un Paraco y pues protege a todos los demás

Fue publicada en el diario El Tiempo el día 2 de mayo


CLAUDIA LÓPEZ
¿QUIÉN NOS PUSO DE TIRO AL BLANCO?
Los duelos de Colombia (02 de Mayo de 2006)

Los grandes capos siguen protegidos por el brazalete ‘paraco’. Lo que paga es meterse en política.

Cómo duele que cada cosa que pasa sea peor que la anterior y nada pase. Cómo duele otro duelo. ¿Cuántos seremos los privilegiados colombianos a los que la mafia, con brazalete de izquierda, derecha o sin brazalete, no nos ha matado un familiar? Quizá pocos. Del duelo familiar nos hemos salvado algunos, pero con el duelo institucional sufriremos todos. Por cuenta de la ambición política de algunos, la democracia colombiana le quedó de tiro al blanco a la mafia. Y nos están apuntando con todo.

Enfrentar a las mafias nunca ha sido fácil. Son estructuras criminales poderosas y millonarias, capaces de todo. Colombia se ha debatido entre la negociación y la confrontación con ellas cíclicamente. El propio César Gaviria sufrió los sinsabores de la equivocada noción de que con los criminales es mejor hacerse pasito y transar la ley por un supuesto bienestar en el futuro. Falsa ilusión que costó a la sociedad el narcoterrorismo y al presidente Gaviria parte de su prestigio. Pero también le costó a la mafia la vida de su mayor capo, Pablo Escobar, el desmantelamiento de su más poderosa estructura, el cartel de Medellín, y el consenso ciudadano para enfrentarlos. La reacción pública al proceso 8.000 fue otro rechazo a la pretensión mafiosa de comprar las instituciones con la financiación de campañas. También fracasaron. Samper nunca ha dejado de ser un paria político, Serpa nunca será Presidente y los Rodríguez Orejuela pagaron sus condenas en Colombia y siguen pagando otras en Estados Unidos.

Ni qué decir de los costos de enfrentar a la guerrilla, pero nunca llegarán al poder por las armas. Ese frágil balance a favor de la democracia se rompió cuando la mafia descubrió el camino para pasar de enemigo a aliado: posar de paramilitares y darles plomo a la guerrilla y a la oposición. Atrás quedaron los tiempos en los que ‘don Berna’ y ‘Macaco’ eran mafiosos. Ahora son "comandantes". Atrás quedaron los tiempos en los que Mancuso y Rodrigo Tovar eran ganaderos; hoy son ex comandantes narcotizados. Atrás quedaron los cheques para las campañas; ahora las codirigen y les reparten votos, no para hacerlas ganar, sino para poderlas chantajear.

Atrás quedaron los tiempos en los que tener antecedentes con la mafia costaba el puesto; ahora son garantía de nombramiento. Ayudar a darles plomo a la guerrilla y a los que se le parezcan y proteger las estructuras de poder político y económico regional fue el bajísimo precio por el que una mal llamada clase dirigente vendió la democracia colombiana. Por décadas, la mafia buscó estatus político, legitimidad social y protección legal en Colombia. Solo cuando fue funcional a esas estructuras de poder regional lo logró. En la última década, el narcotráfico logró lo que tanto buscó y no obtuvo por las bombas, ni las masacres, ni los carteles, ni los cheques, ni las negociaciones anteriores. Con semejante logro, no es raro el envalentonamiento en el que anda.

¿Cuándo lograremos entender que con las mafias solo hay un camino: la confrontación legítima y su sometimiento a la justicia? Eso nunca se hizo con los ‘paras’. Por eso no están sometiéndose a la justicia, sino acogiéndose a un generoso plan de retiro voluntario. El presidente Uribe puede extraditar a otros 400 ‘traquetos’ de tercera categoría, como hasta ahora. Los grandes capos siguen protegidos por el brazalete ‘paraco’ y la lección quedó aprendida. Lo que paga es meterse en política. Lo que paga es poner votos para poder chantajear o cogobernar. Lo que paga es ser funcional a los intereses del patrón de turno. Lo que paga es poner a la democracia de tiro al blanco. ¡Y qué duro nos están dando!

* * * *

El ex presidente Gaviria ha pagado un altísimo precio por tener el coraje de enfrentarlos. Para él, su familia y la del agente Vélez, condolencias y solidaridad.

Cuatro personas distintas, un solo barullo verdadero.

Bueno esta columna es escrit por el hermano del Ex Presidente Samper, el reconocido periodista Daniel Samper y fue publicada en el diario El Tiempo del lunes 2 de mayo de 2006. Aquí va:


Daniel Samper Pizano

CAMBALACHE
Álvaro, Álvaro, Álvaro y Álvaro (Se publicará el 3 de mayo de 2006)

Cuatro personas distintas, un solo barullo verdadero.

Álvaro Uribe ha superado a la Santísima Trinidad. En ella reinan tres personas distintas y un solo Dios verdadero. Uribe, en cambio, aloja a cuatro individuos diferentes detrás de las mismas gafas: Álvaro, el Presidente; Álvaro, el candidato; Álvaro, el vocero de la Presidencia; y Álvaro, el vocero de la campaña reelectoral. La maniobra tiene su gracia, pero es mala para él, mala para su gobierno, mala para la campaña y, sobre todo, mala para el país.

La confusión entre Presidente y candidato ya ha resultado bastante dañina. Aunque la Corte Constitucional y el Congreso hayan fijado límites, la práctica prueba que es imposible precisarlos. Y mucho menos al agregar dos voces más a la cacofonía: Uribe, representante de la Presidencia, y Uribe, intérprete de la campaña. La institución del vocero es válvula indispensable de comunicación de una entidad. Generalmente actúa como instancia para aclarar y resolver problemas de comunicación pequeños y medianos, pero a veces sirve como pieza de sacrificio, según lo demostró recientemente George Bush. En España es tan importante que reviste máxima categoría administrativa: el Portavoz del Gobierno es un ministro con toda la barba. Solo cuando una situación sube de temperatura o un tema desborda la trascendencia cotidiana se ocupan de él la vicepresidencia o el propio presidente. Igual ocurre en las campañas, que tienen un funcionario especializado en dialogar con la prensa y responder sus preguntas. El candidato se reserva para cosas mayores.

Uribe, que ni siquiera necesitaba hacer una campaña agresiva porque arrancó con 70 por ciento de simpatía en las encuestas, resolvió que no le bastaba con ser simultáneamente Presidente y candidato a sucederse a sí mismo, y ahora también funge como vocero del gobierno y la campaña. Con la tesis de que él “pone la cara” (hay muchas maneras de ponerla, y, sobre todo, primero conviene asegurarse de que aquello que se está poniendo sí es la cara), se le mide a toda pelea, entra en todo conflicto, participa en toda riña y descuelga todo teléfono. Como chiva, es el sueño de cualquier periodista. Como fogonero de tensiones, un verdadero peligro. Sus propios asesores dicen que prefiere “las emisoras de los pueblos a la CNN”. Por eso no rechaza ninguna oportunidad para largar su oratoria rusticoide: “Mi diosito sabe hacer sus cosas”… “¡Qué bonito nombre el de su emisora de Soacha: ¡Radio Rumbos!”… “Dios me mandó decir con San Pedro que me daba una chequera delgaditica porque en cambio me había dado ganas grandes de trabajar”…

Casi siempre ese contacto directo y constante con las ondas hertzianas produce algo de información y mucho de demagogia. Pero en ciertos momentos pone a los cuatro Álvaros en situación nada recomendable, como cuando se agarró al aire con el director de Semana. Una cosa es que Álvaro, portavoz de Palacio o de la campaña, pelee con un periodista. Pero otra es que lo hagan Álvaro, el Primer Mandatario, o incluso Álvaro, el candidato. Entre otras cosas, porque su omnipresencia permite presumir que no se mueve una tecla sin su aprobación, y que propagandas electorales tan lamentables como la que ataca a la Unión Patriótica, un movimiento que fue liquidado a tiros, quizás recibieron su visto bueno.

Lo paradójico es que, por otro lado, ninguno de los cuatro Álvaros acude o se hace representar en instancias de comunicación regulares, como los debates de candidatos o las citaciones al Congreso.

La gasolina verbal aporta peligrosa tensión a una campaña herida por los deplorables asesinatos de Jaime Gómez y Liliana Gaviria. Ya era enredado lo del Presidente-candidato, como para que Uribe lo embarulle aún más al erigirse vocero de todo lo visible e invisible.

viernes, abril 28, 2006

Los Ciegos Botan por Uribe

Quién puede ser tan ciego que decide botar (porque cuando es por Uribe es Botar) por un ser tan manipulador y oportunista?

Algo que me ha dejado muy ofendido y que aumentó mi desprecio por ese señor, es la forma oportunista en queha tratado el tema del asesinato de la hermana de Gaviria. Es el colmo que los medios también le hayan dado todo ese despliegue. Porqué lo hacen? no se; si hubiera sido Gaviria listo; pero la hermana?. Para mi no era nadie distinto a cualquiera de los otros 45 millones de personas que vivimos en este hermoso Pais.

Ahora quién sabe que irá a decir, cuando le pregunten acerca de porqué decidió ofrecer mil millones de pesos por los asesinos de la Sra. Gavirira. Lo mas seguro es que el tipo ese diga que "el pais no puede dejar que esto siga pasando", la pregunta es porqué por esa señora da tanto billete y porqué por el resto no?

Acaso es porque paga renta, es la hermana del expresidente, o fue funcionaria pública? acaso las personas que murieron en distintos ataques realizados durante este gobierno no merecen el mismo tratamiento? por mil millones de pesos tendríamos muchas personas colaborando para acabar con la delincuencia común, que son los que primero se deben atacar, sirven para entrenar a los que realmente van a ir a acabar con la plaga de la violencia en el campo y la selva.

Yo tampoco estoy de acuerdo con que los demás candidatos se vayan en contra del ubérrimo, porque no se puede usar la misma estrategia de él para el resto de la campaña, es algo también bajo, pero no tanto como lo que hace el candidatico.

Esperemos que nunca vayamos a ser víctimas de un acto terrorista tan crudo, pero esperemos menos el pago de alguna recompensa por una persona común y corriente, sin influencias y menos si no es época de elecciones.


El pais virtual de uribito

Esta columna fue publicada en el diario El Pais de hoy. Es una de las columnas más objetivas que he leído. Al principio creía que era una crítica sin fundamento de alguna Uribista, pero a medida que avanza se vuelve clara y muy objetiva.

Sagitario. Por: María Elvira Bonilla

Entre la percepción y la realidad
Abril 28 de 2006

La toma de decisiones electorales cada día es menos analítica y más visceral. Pesa la exposición mediática y la capacidad de los candidatos de comunicar, menos ideas y más emociones. Impresiones que se logran transmitir en los 30 segundos de una noticia o los tres minutos de una respuesta en un debate. La puja política se ha convertido en una contienda entre comunicadores, rápidos y oportunos, donde los argumentos no son lo que más cuenta. Situación que se ha agravado aún más con la ausencia del candidato-presidente en los debates electorales.

Se trataría entonces de dejar de un lado el mundo de las percepciones, muchas inducidas por los medios de comunicación y por el estilo de gobernar del presidente Uribe, -intenso, comprometido, cercano a la gente-, para darle paso al análisis de hechos reales, de los actos de gobierno del cuatrenio que concluye, que han afectado directamente la calidad de vida de buena parte de los colombianos, especialmente de los sectores más vulnerables, en riesgo de un empobrecimiento progresivo y que deberían ser tema de escrutinio público a la hora de tomar decisiones sobre el futuro y más cuando estamos estrenando la posibilidad de reelegir presidente.

Con un presupuesto para las fuerzas militares de $11,6 billones al año, la derrota a la guerrilla prometida por Uribe en la primera campaña presidencial no parece concretarse, sin que pueda negarse un positivo cambio en la percepción de seguridad que se refleja entre otras cosas en un mejoramiento del clima de inversión en el país. Pero mientras el gasto de la guerra crece, se han liquidado 18 hospitales públicos. Se incrementó el IVA del ocho al 16%, afectando productos de la canasta familiar. La ley de flexibilización laboral desestructuró el sistema laboral del país, suprimió los quinquenios y las primas de antigüedad, estimulando una dinámica de sustitución de relaciones laborales estables por los contratos de prestación de servicios que exoneran de responsabilidades al empleador y generan una progresiva precarización del trabajo. La edad para pensionarse aumentó para las mujeres a los 57 años y para los hombres a los 62, con un incremento de mil a 1.250 semanas las cotizaciones para acceder a ésta. La prestación de los servicios de salud, desde la aprobación de la Ley 100, de la cual fue ponente Uribe en el Senado, es cada día más un derecho mediado por la capacidad adquisitiva del paciente. La fumigación masiva de cultivos ilícitos como principal instrumento para enfrentar el narcotráfico, ineficiente a juicio de los propios Estados Unidos, ha conducido a una inclemente destrucción del medio ambiente, incluyendo parques y reservas naturales. Los desplazados de la violencia rural siguen en aumento, condenados a una suerte injusta, mientras el poder paramilitar se institucionaliza impunemente. Pero la mayoría del país sigue sin percatarse de lo que ocurre cotidianamente.

Porque Álvaro Uribe forma parte de esa nueva especie de líderes que construyen países virtuales, capaces de modificar la percepción de la realidad por cuenta de sus habilidades comunicativas, capaces de generar un encantamiento que se expresa en favorabilidad en la opinión pública, pero que no necesariamente se traduce en hechos transformadores de realidades, portadores de futuro. Tal como lo hemos visto.

jueves, abril 27, 2006

La Injusta Recompensa

Bueno aunque para nada estoy de acuerdo y obvio repudio cualquier crimen, me parece muy injusto que por la muerte de la hermana de Cesar Gaviria estén ofreciendo 1000 millones de pesos de recompensa. Acaso para Uribito el resto de COLOMBIANOS no valemos nada?.

Acaso las personas a las que injustamente les han matado a un familiar se van a sentir bien, sabiendo que por ser la hermana de un expresidente se dan 1000 millones, sabiendo que por sus familiares dieron 0 pesos, antes toca pagar para ver si alguien investiga.

Que tristeza este tipo, todo por la campaña, espero que no muchos tarados les de por decir que es lo máximo por hacer lo que hizo. Es una persona poco ortodoxa ymucho menos justa. Todo por los votos. Por quedar bien con GAviria o no se con quién. Claro que es mas buya con el pais que cualquier otra cosa.

Ojalá ese señor se acordara que uno todo enla vida lo paga y estas injusticias las tiene pendientes